LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES
Etiquetas: denuncia social, novela, Stieg Larsson
Stieg Larsson, fue un periodista y corresponsal de guerra sueco que se especializó en los movimientos nazis y ultraderechistas, además de ser un gran activista contra la violencia. Nació en 1954 y falleció en 2004, pero antes de morir dejó una trilogía llamada Millenium. Los hombres que no amaban a las mujeres, es el primer título de esta obra póstuma del escritor sueco.
Mezcla de novela negra y denuncia social, Los hombres que no amaban a las mujeres se caracteriza por el poder que tiene la novela para atrapar al lector. La desaparición de la joven Harriet Vanger sirve como arranque en esta historia donde la vida de varios personajes se conectan para crear un entramado peculiar. El periodista Mikael Blomvikt es contratado por el tío abuelo de Harriet para que encuentre la clave de la desaparición de la adolescente durante una fiesta en la isla de Hedeby. El anciano cada año recibe por su cumpleaños una flor enmarcada, algo que le resulta impactante, puesto que ese era el regalo que su sobrina nieta le solía hacer cuando vivía con su familia.
Mikael no está exento de particularidad, puesto que su vida se ve interrumpida por una condena que debe cumplir debido a un delito por difamación contra un rico y poderoso empresario. A falta de poder demostrar su inocencia y la culpabilidad del empresario deberá ir a la cárcel por unos meses. Mientras tanto una enigmática joven, Lisbeth Salander, lucha por sobrevivir en un mundo que no ha sido fácil para ella. Condenada a ser considerada por la ley una lunática, se debate entre el acoso de su tutor y la posesión de una inteligencia fuera de lo normal. Toda una vida llena de abusos por parte de quienes en teoría debían protegerla. Dicho personaje servirá como contrapunto de un periodista comedido y tremendamente correcto que es Mikael Blomvikt.
La novela mezcla el misterio, con la denuncia social y algunas dosis de sexo, amor, violencia y depravaciones. La unión de personajes tan dispares como el periodista y la joven antisocial Lisbeth, los secretos de una familia llena de miembros que se odian entre sí y la injusticia de delitos de índole financiero que se refleja en la historia, la hace muy atractiva al lector que se inunda en los escenarios que describe Larsson.
De momento se ha creado todo un fenómeno fan de esta trilogía, que inclusive visitan la zona en que se inspiró el escritor para la novela, como son Estocolmo, el norte de Suecia y parte de Australia. Los adictos a la escritura de Larsson, verán su ansia secundada por la segunda parte de la trilogía, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, esperando que cumpla las espectativas de la primera parte que lanzó a la fama a su autor tras su prematura muerte. La tercera parte de esta trilogía es La reina en el palacio de las corrientes de aire. Esperamos ansiosos la publicación de ambos títulos para culminar esta serie de misterio que tanto éxito ha acumulado.
Mercedes Hidalgo





