LIMPIEZA FACIAL EN CASA
En este artículo vamos a tratar de explicar la manera de mantener nuestro rostro limpio y libre de impurezas. La piel está expuesta a las inclemencias del tiempo y a diferentes factores externos e internos. El humo, el exceso de maquillaje, la grasa o factores genéticos, son algunos de los elementos que hacen que los poros de la piel se taponen y no puedan respirar. Para ello debemos tratar de limpiar y purificar el rostro a menudo y de la manera adecuada. Obviamente una piel grasa tendrá más impurezas que una seca, esto se traduce en espinillas, granitos y puntos negros.
Lo ideal para no acumular suciedad en los poros es acudir al menos una vez al mes al profesional de la estética, pero si esto no es posible o se necesita más limpieza por exceso de grasa podemos realizar una un tanto menos profunda que las que se hacen en cabina, pero que son ideales como mantenimiento. A continuación vamos a explicar algunos pasos a seguir que se pueden adaptar según el tipo de piel, en este caso generalizando a lo que sería una piel normal o mixta.
- Comenzamos con la limpieza de la piel, humedecemos el rostro con un poco de agua y aplicamos un poco de leche limpiadora adecuada. Insistiendo más en zona de barbilla y nariz, puntos fáciles de acumular suciedad. Realizamos un masaje en forma circular para extender bien el producto y luego retiramos con una toalla limpia, pañuelo desechable o papel higiénico.
-A continuación se aplica un tónico para refrescar la piel y desinfectar. Esto lo aplicamos a golpecitos suaves y es muy común en pieles sensibles sentir un poco de escozor, pero suele pasar rápido.
- Seguidamente aplicaremos vapor para abrir los poros y facilitar la limpieza. Si tiene en casa un vaporal facial será estupendo, si no lo tiene puede hacer una infusión de manzanilla en un cazo y usar una toalla encima de la cabeza para que el vapor vaya directamente hacia la cara. Unos diez minutos son suficientes para dejar abiertos los poros y permitir la extracción. El paso de la extracción se lo puede saltar si no tiene experiencia. En caso de pieles sensibles excluirlo totalmente y dejarlo solo en manos de profesionales.
- Si tiene una piel extremadamente sensible y no tolera el vapor puede utilizar un peeling especial para pieles sensibles, pero no realizar un masaje excesivo con este producto, porque puede resultar agresivo.
- Después de este paso aplicar una crema calmante, para evitar rojeces. Masajear suavemente para activar el riego sanguíneo y recuperar la actividad de la piel.
- Por último si es de día puede utilizar su crema hidratante habitual y un serum facial. En caso de ser de noche pondría su nutritiva habitual.
Con estos sencillos pasos puede tener un mantenimiento de su piel, conservándola limpia y purificada. Esto alternado con tratamientos hidratantes le ayudarán a mantener la piel rejuvenecida por más tiempo.
Mercedes Hidalgo




