LA BASE DE UN BUEN MAQUILLAJE
Es muy importante a la hora de realizarnos un maquillaje optar por una buena base adecuada a nuestro tipo de piel, nuestra edad y el evento al que vayamos. Obviamente la piel de una joven de veinte años no es igual a la de cuarenta, y no es lo mismo ir de cena que ir a un almuerzo. Para ello debemos tener en cuenta varios detalles que nos ayudaran a elegir bien el tipo de maquillaje que debemos ponernos.
Lo primero que debemos hacer es limpiar el rostro con leche limpiadora, sea cual sea el tipo de piel o la edad. Según la circunstancia de cada una aplicamos la limpiadora adecuada. Luego continuamos con el tónico que refrescará nuestra piel y la hidratará. Si es de día ponemos una crema hidratante que además servirá de protección ante el maquillaje. Para pieles maduras es aconsejable poner un serum que reafirme la piel, puede ser en ampollas, recordemos las famosas ampollas flash.
Una vez llegados a este paso procedemos a poner la base de maquillaje.
- Las pieles muy jóvenes, entre 13 y 20 años son las que más imperfecciones pueden presentar. El acné es uno de los problemas más habituales a esta edad y por ello debemos optar por una base de maquillaje más cubriente. Primero aplicamos correcciones en las zonas enrojecidas, optando principalmente por el corrector verde. Elegiremos una base cremosa para que cubra más las imperfecciones, y se aplicará con una esponjita humedecida. En caso de pieles limpias nos decantaremos por una base en espuma que suele ser más transparente para que la piel no pierda naturalidad.
- En el caso de pieles de 20 y 30 años pondremos una base natural, ya que por norma general suelen tener menos imperfecciones, el acné habrá desaparecido y la tez toma toda su plenitud. Aplicamos correcciones en caso de necesitarlas, sobre todo en zona de ojeras. Optamos por la textura en espuma o compacto. Van muy bien para pieles con tendencia a grasa los crema-polvos, que se aplican como crema compacta pero da el acabado mate de los polvos. En caso de aplicar el maquillaje en barra, que resulta más cubriente y más aporpiado para la noche pondremos una capa final de polvos para matizar.
- A partir de los 40 comienzan a surgir las primeras arrugas. La base en este caso debe ser natural, tratar de no elegir un tono muy oscuro, ya que envejece y marca más las arrugas, y aplicar corrector adecuado para las arrugas. Terminar con una capa fina de polvos.
Es importante en todos los casos que los polvos matizadores se pongan en poca cantidad y con una brocha, así evitamos que se desquebraje el efecto aterciopelado, sobre todo en pieles grasas. En caso de pieles secas siempre optar por bases crema o incluso líquidas, que suelen ser más hidratantes.
Si el maquillaje es para el día y queremos una imagen muy natural podemos optar también por una hidratante con color, la de la marca Tahe además de proporcionar color, hidrata, reafirma y contiene protector solar 50, por lo que es ideal para el verano. Pero recordar siempre que la base de un buen maquillaje radica sobre todo en la naturalidad y esto se consigue en principio eligiendo el tono adecuado. Tratar de parecer morena con el producto es un error muy común y solo servirá para conseguir un efecto antiestético.
Mercedes Hidalgo




