LA CHICA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDÓN DE GASOLINA
Etiquetas: gasolina, libro, Millenium, Stieg Larsson
La trilogía Millenium, a pesar de sus detractores, sigue captando adeptos. Continúa enganchando mentes ansiosas por saber que ocurría en la cabeza de Stieg Larsson cuando se ponía frente a la pantalla del ordenador a imaginar las desventuras de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist.
Quienes quedaron absorbidos por la primera parte de la trilogía, Los hombres que no amaban a las mujeres, les resultará imprescindible seguir ahondando aún más en la historia de ambos protagonistas. Así esta segunda parte es la continuación de la primera, ya que comienza justo donde termina la anterior. De este modo la enigmática Lisbeth Salander se encuentra en sudamérica realizando sus pasatiempos favoritos: leer libros de matemáticas. Un hobby algo inusual en cualquier persona de su edad, pero que tratándose de Lisbeth Salander no sorprende al lector, que la conoce capacitada de eso y más. Mikael Blomvist se sigue preguntando por qué Lisbeth no ha querido responder a sus llamadas y no sabe nada de ella. Entretanto una joven atada a una cama sufre la exclavitud de un ser perverso que la mantiene encerrada, la chica solo piensa en una cerilla y un bidón de gasolina que acabe con aquel infierno.
En todo este escenario de contradicciones, misterios y personajes singulares se desarrolla una historia llena de sorprendentes situaciones que vuelven a atrapar al lector, ávido de conocer más y más que ocurrirá al final. Esta segunda parte es esencial para conocer la mentalidad y el por qué de Lisbeth Salander, descubriremos secretos que hicieron que su comportamiento fuera el que es y la veremos inmersa en todo un cúmulo de hechos increíbles.

Tendríamos que comentar que en esta ocasión el libro introduce una serie de nuevos nombres que para desventaja del lector español pueden resultar algo complicados. Estamos familiarizados con nombres ingleses incluso franceses, pero los nombres suecos pueden hacernos perder el hilo en ocasiones en que no recordemos quien es quien. De todos modos y a pesar de esa dificultad añadida la historia sigue atrapando a quien la lee y va con la predisposición de conocer más. En la segunda parte de la trilogía nos encontraremos con algunas partes que contienen más acción, algunos personajes ciertamente inverosímiles pero de gran atractivo y situaciones diversas e impensables.
Cabe decir que esta segunda parte también se va a llevar a la gran pantalla, después del éxito de la primera, que se descubrió como una película correcta, aunque ciertamente escueta para lo que es al trilogía. Aún así los fans de Millenium estamos a la espera de ver en persona el mundo de Larsson.
Como curiosidad comentar que Stieg Larsson murió antes de terminar una cuarta parte de los diez que tenía pensado escribir, por lo tanto con la tercera parte se acaba esta serie en la que tantos lectores nos hemos sumergidos. Ciertamente Millenium no es un referente literario, tal vez la prematura muerte de su autor ha hecho que la obra se pusiera en el escalón de lo comercial para su detrimento, a mi parecer injusto, pero sí es evidente que pocas historias tienen la controversia de dividir opiniones tan encontradas y sobre todo, mantener a muchos sin dormir sumergidos en la lectura de estos libros.
Mercedes Hidalgo




