ABUELA A LOS 44
Etiquetas: hijos, mujer, nietos, Ser abuela
¡La vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida! Y si, cuando menos esperas la vida te hace pasar por etapas que quizás no estaban programadas para el aquí y ahora. Para una mujer siglo XXI de 44 años como hoy tengo yo y que ya cumplimos con ciertos ciclos naturales y que en esta etapa empieza el tiempo para disfrutar nuevamente de una soltería de hijos, sobreviene un notición “voy a ser abuela”
Y si, me llaman por teléfono una noche, mi futura nuera y mi hijo, parece que un simple control ginecológico afirma que está embarazada de varios meses. Nadie entiende nada, porque mi futura nuera ha menstruado correctamente todos los meses y ecografía de por medio da por resultado casi 6 meses de gestación.
Pasan por mí muchísimas sensaciones, desde como estará esa vida, y en un abrir y cerrar de ojos, todo un caudal de recuerdos invaden mi mente y me llenan el corazón.
Soy de las que se siente muy feliz con su vida, y mis hijos son una fortuna más que incomparable para mí. El fruto de mis frutos, no podría trasmitir fidedignamente de que se trata, creo que solo una mujer que pueda vivir lo mismo o esté en ese proceso en forma conciente y placentera, podría entender que es lo que nos pasa.
Con las nuevas tecnologías todo es increíblemente mágico, ya que estaba conectada a Internet cuando de repente me envían un correo, mi hijo me enviaba imágenes 3D donde confirmaba que en camino esta una niña, que ya tiene nombre, ABRIL MARTINA, y al unísono suena el celular y me hacen oír los latidos del corazón de la beba.
No hay palabras para describir lo que se siente, solo puedo decir que volví a sentirme joven nuevamente, todo lo contrarío de lo que nos inspira el término “Abuela” estoy viviendo el abuelazo de los 44 como si fuera primeriza otra vez.
¡Cuanto por hacer en apenas tres meses que restan para su llegada! Recuerdo que fui a comprar tela para forrar un cuaderno de anotaciones o diario de vida de la bebita, mis hijos tienen cada uno, un cuaderno forrado y adornado en sus hojas con figuritas de recortes infantiles, que fui acumulando y que luego pequé en el cuaderno para referenciar un acontecimiento, así también quería hacerlo para mi futura nieta. Me encontraba entonces en una tienda, y la vendedora me muestra apliques de tela con motivos de bebé, fue en ese momento donde me quebré de emoción y mis lágrimas no paraban de salir y correr por mis mejillas, fue tan fuerte para mi ver ese detalle, que me di cuenta cuanto quería ser abuela y joven, ya que fui una madre muy jovencita y disfrute como crecí junto a mis hijos de una forma particularmente divertida y responsable. En el fondo quería que pasara lo mismo con mis nietos y hoy me veo aquí, escribiendo sobre el tema, disfrutando esta juventud que poseo aún, y que podré corretear, saltar y disfrutar junto a mi nieta desde lo más profundo de mi corazón.
El saber que seré, que soy en realidad una abuela de 44 años, me ha potenciado enormemente, porque me veo muy fresca y llena de proyectos, la niña que alberga mi nuera en su vientre, hace que impulse aún más mi alocada personalidad hacia la vida, vivir la vida como si fuera una niña eterna, con la experiencia de los años y las ganas de seguir creciendo para capacitarme aún mas y compartir la dulzura de la existencia.
Abuela es solo una palabra, pero implica mas vida que vejez, implica estar en el proceso constante de cambio que la vida propone, pero ahora desde una instancia muy diferente, porque no tendré la responsabilidad de educar y poner límites, ahora no hay límites para mi imaginación y para el juego.
Ser abuela ahora implica que podré ser una niña más junto a la beba hermosa fruto de mi fruto, sin dejar de ser coherente y responsable.
Se viene una etapa de muchas sorpresas y de nuevas como diferentes experiencias, que se repiten una y otra vez, pero con otra carita, y con otros desafíos.
Abuela a los 44, suena como una gran corona de felicidad, y lo siento como si fuera incomparable.
Estoy en un trayecto nuevo, para hacer surgir aún más la creatividad y el crecimiento de mi corazón.
Hijos de nuestros hijos en un tiempo muy particular de la vida en la mujer, que bueno es poder compartir emociones, que bueno que puedas leer todo esto y que puedas tú también aportar tus apreciaciones, la vida es una suma de vivencias, y ¡que mejor que sumen desde el amor!
María Cristina Hernández.




