HOMBRES LOBO… SIGUEN CAUSANDO TERROR
Etiquetas: licantropo, lobo, mito, Romasanta
Son, junto con los vampiros uno de los mitos más temidos y a la vez admirados por la humanidad. No se sabe bien cuando comenzaron a surgir en la humanidad, pero al parecer
hay referencias hacia estos personajes de leyenda o no, desde que el hombre deja constancia de los sucesos que acontecen a su alrededor.
De este modo los “hombres lobo” han ido pasando por la historia y al igual que los vampiros han evolucionado con ella. Si ya en la edad media se les mencionaba por los cronistas y se les relacionaba con la fase de luna llena, más tarde y debido a la incursión de estos personajes por la literatura, se les atribuye una única debilidad para conseguir darles la muerte: las balas de plata.
Son conocidos como los licantropos y obviamente el cine tampoco se ha dejado de lado esta temática. Tanto en el séptimo arte como en literatura a los licantropos se les ha atribuido rivalidad con los vampiros, de ahí que hay multitud de historias con estas referencias.
Los hombres lobo al parecer, nacen de la superstición que siempre ha acompañado a nuestra sociedad así se dice que hay varios modos de convertirse en lobo, como por ejemplo la ingesta de ciertas plantas, beber de agua de un lugar donde anteriormente haya bebido un lobo, la mordedura de uno otro hombre lobo o dormir bajo la luna llena. Estás y otras muchas han sido motivos claros de conversión a un hombre lobo según las creencias místicas. Por supuesto el hombre lobo no está exento de sexualidad y mantener relaciones con uno de ellos te condenaría también a ser uno de ellos.

Como ocurre con los vampiros en la actualidad hay sociedades que siguen temiendo a estos mitos y el hombre lobo ocupa un lugar privilegiado pues todavía hay quien asegura haberlos visto. La transformación de hombre a hombre lobo, como hemos dicho antes, suele darse de noche y con la luna llena. Quien lo sufre sale a la calle con su apariencia humana y tras ser deslumbrado por la luz que enfoca la luna en su más esplendorosa fase, esta persona pasará a convertirse en una especie de mutación entre animal y humano. Habitualmente se les ha descrito con apariencia de hombre pero con la piel recubierta de pelo, grandes orejas, dientes afilados, y por supuesto un gran olfato. También se les atribuye una gran fuerza física. A partir de ese momento el licantropo pasará a convertirse en un asesino con matices generalmente canibalescos, ya que sus víctimas suelen aparecer despedazadas.
Las creencias populares han mantenido este mito aportando casos reales, existen multitud de historias en casi todos los países y cada uno tiene connotaciones diferentes. El más conocido en España fue el de Manuel Blanco Romasanta, a quien se le relacionó con el rol de hombre lobo debido a las características de los asesinatos que cometió.
Nació en Regueiro (Orense). Romasanta en su juventud, y después de quedar viudo, se dedicaba a la venta ambulante. Fue en aquella época que la propia gente aseguraba que vendía manteca o grasa humana, (en él han basado personajes como el hombre del saco o el sacamantecas), Romasanta mató a un alguacil y es hecho preso, aunque logra escapar. Durante la busca y captura de este hombre asesina a más personas y la naturaleza de los crímenes, en las que las personas asesinadas aparecen como despedazadas y con mordiscos hacen pensar que Romasanta era un hombre lobo. Él mismo asegura que sufre una serie de transformaciones y visiones en las que aparecen lobos.
Finalmente, Romasanta es detenido y condenado a muerte por garrote vil, pero un hipnotizador francés asegura que sus actos son totalmente ajenos a él mismo y que a través de la hipnosis puede llegar a curarlo. Esto unido a la falta de pruebas que aseguren su culpa lo libran de la ejecución, aunque no de cárcel, ya que pasa a estar condenado a cadena perpetua. Manuel Blanco Romasanta no supera positivamente el encierro y muere al poco tiempo en la cárcel.
Aún hoy día hay quienes aseguran que Romasanta fue un ejemplo claro de licantropía, otros más incrédulos relacionan sus crímenes a la más pura psicopatía criminal.
Como fuera no dejan de ser enigmáticos casos como este de Romasanta, que siembran la duda entre la linea que separa la realidad y la ficción de los hombres lobo.
Mercedes Hidalgo





