IMPROVISADO A MEDIA TARDE
Etiquetas: Gato de Cheshire, herrumbrosos, lucidez
Sin aquel gramo de lucidez que surgía inexplicable pero que paladeaba como una epifanía mística…no sabía vivir. Algunas veces una carcajada compartida, un guiño tácito, una sonrisa de Gato de Cheshire entre ladina y burlona, una puerta de Alicia que se habría justo cuando la llave de otra ,que trataba de abrir con denuedo, se acababa de romper quedando sellada para siempre enterrada bajo los escombros herrumbrosos del desgüace que representa toda conciencia repleta de remordimientos.
Florecía así su estado de ánimo interior entre el otoño arremolinado de hojarascas de recuerdos marchitos y primaveras fulgurantes de destellos de apreciaciones únicas,siempre irrepetibles, nunca programables. Vaivén pendular con la que la sensibilidad asintomática de su displacer planeaba ,llevada por volutas caprichosas de eventos y recuerdos, hacia estados interiores variopintos desde el malestar que suplica cesar ,hasta el fogonazo de un descubrimiento que se torna tan imprescindible como incomunicable.
Pero el precio de sus destilaciones cada día eran más costosas más inútiles, ¿quién paga porque no se rompa el silencio macizo de una estancia cerrada? ¿quién otorga para otro el don de sobrevivir gracias a la esencia imprescindible de la letra muerta?
por un grado de lucidez se logra sobrevivir…al precio de morir pobre y sin aliento





