EL MAL DE OJO
Etiquetas: curandero, envidia, mal de ojo, sal
Son muchas las personas que aseguran haber sufrido “un mal de ojo”. Este fenómeno tiene su origen en la superstición y aunque no tenga base científica quienes creen realmente en el mal de ojo pueden sufrir bastante, incluso arruinar su vida o gestar enfermedades.
Un mal de ojo es una especie de maleficio o deseo de maldad que ejerce una persona sobre otra y que se trasmite a través de la mirada. La consecuencia puede ser directa hacia el individuo o hacia una persona o cosa que sea amado o querido por la persona. Generalmente un mal de ojo proviene de la envidia o el odio de la persona que lo emite y del deseo de querer hacer daño.
Según la cultural popular de cada país ahuyentar el mal de ojo se hace diferente manera. Por ejemplo una de las más populares es llevar algún adorno a modo de amuleto que ahuyente el mal de ojo. En Perú o México es costumbre pasar un huevo por el cuerpo a los afectados por este mal. También en otros lugares los curanderos o chamanes son los encargados de echar de la víctima el mal.
Los síntomas que alertan a la persona de que ha sido víctima de un mal de ojo pueden ser diferentes según la intensidad de recepción que tenga. Principalmente es el cansancio lo primero que uno nota, luego dolores de cabeza, malestar general hasta que el individuo acaba gravemente enfermo. Generalmente no hay causa aparente que genere estos males por lo que la persona se autoconvence que el origen ha sido el mal de ojo por alguien que le tiene envidia o le ha hecho saber que lo ha aojado. Claro que no siempre es así y a veces este mal de ojo no tiene causa concreta, es decir la persona no sabe quien ha podido echarle el mal de ojo y si comienza a ver que a su alrededor ocurren cosas negativas, como tener mala suerte durante un tiempo lo atribuye a un mal de ojo. Entonces la persona se introduce en un círculo vicioso del que es difícil salir, ya que la negatividad le ciega y no puede ver las cosas desde otra perspectiva. Para neutralizar estos casos lo habitual es que la persona acuda a un curandero o a algún sistema para que le libre del mal, y en muchos casos lo consigue. Claro que en estos casos hay que tener cierto recelo, ya que a menudo surgen personas que aprovechan el malestar de la persona afectada para estafarlas y sacar provecho de la situación.
Cabe mencionar que hay ciertas personas, incluso etnias a las que la cultura popular les atribuye la capacidad de echar el mal ojo. Por ejemplo aseguran que las personas de ojos claros, como verdes, grises o azules tienen más fuerza para echar el mal de ojo, también a la raza gitana se le relaciona con este hecho.
A continuación detallamos un remedio sencillo contra el mal de ojo que provoca cansancio y malestar general:
En un vaso de agua debemos poner agua a la mitad con una cucharada de postre de sal gruesa. Este vaso lo pondremos junto a la cama en la mesita de noche. La cambiamos a la mañana siguiente con agua nueva y sal, repitiendo este acto durante tres días. Mientras tanto con sal gruesa haremos una cruz bajo la cama que también mantendremos durante esos tres días. Una vez que ha pasado el tiempo tomaremos la sal y la tiraremos a la basura. Esto deberá bastar para que el mal de ojo desaparezca, ya que el mal se irá con la sal.
Remedio para proteger la casa del mal de ojo:
Lo primero que haremos es limpiar la casa. Luego pondremos sal fina en un rincón de cada habitación. Luego tomamos un bol y ponemos carbón ardiendo con un poco de sal fina sobre él. Con el bol de humo ir pasando por todas las habitaciones empezando por la que se encuentre más lejos de la entrada. Por último nos dirigimos a la puerta y esparcimos un poco de sal fina al suelo.
Con este remedio evitamos que alguien pueda echar un mal de ojo a nuestro hogar.
Mercedes Hidalgo






