GAFAS, ESE MARAVILLOSO INVENTO
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Son tan cotidianas que no les hacemos caso. Es habitual ver a personas en la calle o en las casas ponerse unas gafas para leer, o llevarlas siempre y casi ni las vemos. Las hay grandes, pequeñas, gruesas, finas, de colores…Multitud de modelos donde elegir según el estilo de la persona o la edad. Además no solo tienen la utilidad de facilitar la visión, sino que además es posible
encontrarlas para evitar que el sol dañe nuestros ojos, por ello existen las gafas de sol graduadas.
Pero tal vez nunca nos hemos parado a pensar que hacían las personas que perdían la visión antes que existieran las primeras gafas. Es fácil el desgaste de la vista a edades jóvenes incluso en niños, estaban entonces aquellas personas condenadas a no ver bien para el resto de su vida. No podrían leer ni escribir, no verían bien de lejos los objetos que estaban a cierta distancia, posiblemente tuvieran fuertes dolores de cabeza por forzar la vista más de lo prudencial. Y todo por no tener un objeto tan simple y a la vez tan necesario como son las gafas que facilitan la vida de multitud de personas.
Aún se desconoce exactamente a quien atribuirle el grandioso invento, pero está claro que fue entre los años 1280 y 1290. Existen dos personas, maestros vidrieros que son los más firmes candidatos en la labor de creación de las primeras gafas. Uno de ellos es Salvino Armato y es posiblemente al que la historia referencia con más fiabilidad como inventor de las gafas.
Se trataba de un vidriero especialidado en la óptica que vivía en Pisa (Italia). Al parecer realizaba experimentos con vidrio para mejorar su propia visión, ya que a la edad de 35 años su vista dejaba mucho que desear. De este modo se le atribuye un artilugio que constaba de dos lentes gruesas en forma de curva que facilitaban la lectura. Estas primeras gafas las hizo, según referencias de la historia, pensando en su problema, sin saber la transcendencia que tendría después.
Hay un escritor italiano denominado Popozo que escribió un artículo en 1289 en el que menciona las gafas como un invento reciente y maravilloso, pero en dicho artículo no se menciona el nombre del inventor, por lo tanto queda la incógnita de si era o no Armato quien lo hizo.
Este invento fue sin duda algo revolucionario a la hora de ayudar a aquellas personas que tenían dificultad para leer o ver los objetos cercanos. Eran lentes convexas y en Venecia se comenzó a industrializar con bastante éxito. Pero no fue hasta pasados más de cien años, por el siglo XV que no se crearon las lentes cóncavas que ayudaban a mejorar la visión de las personas que sufren miopia y les cuesta ver los objetos lejanos.
Pero las primeras gafas no eran ni mucho menos como las vemos ahora. En principio no tenían patillas por lo que hacer que se quedasen delante de los ojos era tarea ardua. Algunos usaban cordones para mantenerlas en su sitio y no fue hasta tres siglos después que surgieron las patillas que ayudan a sujetar las gafas en las orejas.
De este modo las gafas fueron evolucionando hasta lo que es hoy. Además de un objeto pensado para la salud se piensa en gafas que adornen en cierta forma la cara, por ello se les imponen modelos pensados según la moda que varían por años o por décadas. En los años setenta se usaban grandes, en los excesos de los ochenta la moda imponía gafas multicolores y de formas inverosímiles y en los noventa el minimalismo las redujo al máximo para que casi no se apreciaran cuando las llevasen puestas. En la actualidad el 80 por ciento de las personas buscan la manera de deshacerse de ellas y para ellos prefieren las lentillas o en ciertos casos paliar el problema de la vista mediante operación. Aún así es un objeto común que marca un antes y un después de su uso, ya que alargó la vida útil de muchas personas que de no ser por ellas hubieran sucumbido a la desesperación por no poder ver. Por todo ellos es de agradecer a quien fuera el haber pensado en algo tan necesario como son las gafas.
Mercedes Hidalgo




