MARGARITAS, ME QUIERE… NO ME QUIERE…
Etiquetas: margarita, pétalos, prados, purificar, tronco
Es una flor común en nuestra zona y toda la parte de Europa del norte y el centro, además del norte de Africa. La variedad Bellis Perennis está muy relacionada en nuestra sociedad con la decoración y es muy fácil encontrarla de manera silvestre en el cesped de cualquier prado. Pero aparte de su uso en la ornamentación de jardines y casas, la margarita tiene otras propiedades interesantes, además de su historia.
Esta variante, Bellis Perenne tiene una altura de unos 15 centímetros, sus pétalos son dentados y espatulados, se pueden encontrar en diversos colores, blancos, rojos, rosas, aunque el más común es el blanco y contiene en el centro un corazón amarillo. Su tallo se compone de un tronco macizo y sin apenas hojas. La Bellis Perennis es la única variedad de margaritas que no pertenecen a la categoría Chrysanthemun leaucanthemum. Se la conoce también como la margarita de los prados y es fácil encontrarla en prácticamente todas las estaciones del año.

Pero también hay que añadir que las margaritas comunes han sido una fuente medicinal a lo largo de los años. De sus hojas se han fabricado ungüentos idóneos para las quemaduras y para las heridas de los niños. Como infusión es expectorante, antitusiva y digestiva, incluso es beneficiosa en los desórdenes hepáticos y para purificar la sangre. Es común encontrar en nuestros supermercados infusiones de esta flor. Las raíces han sido utilizadas contra enfermedades como el escorbuto o eccema de la dermis. Y aunque no está del todo demostrado muchos creen que es beneficiosa contra el cáncer de mama y las ulceras de la boca si se mastica la hoja. Realizando la cocción de la flor resulta un buen alivio para las menstruacciones problemáticas, con abundante sangrado y profundo dolor.
Además de sus propiedades medicinales cabe decir que la margarita es comestible y que es un condimento ideal para las ensaladas, incluso se puede consumir como si fuera verdura. Su sabor es ligeramente dulce y al combinarlo con lo amargo podemos crear ensaladas muy exóticas o incluso sopas si le echamos imaginación.
Pero no todo en la historia de la margarita ha sido positivo, también tiene su leyenda negra y el origen de esto surgió en Alemania. Llegaron a pensar que las margaritas tenían propiedades abortivas y fueron rechazadas, incluso exterminando prados de esta flor. Este hecho no se pudo demostrar científicamente, por lo tanto carece de credibilidad.
La mejor época para la siembra de la margarita es la primavera. Es importante regarlas tras la siembra y mantenerla húmeda. La arena arcillosa es la mejor en este caso, aunque son capaces de mantener un buen crecimiento en cualquier tierra. La luz del sol directa les viene bien, las margaritas son flores a las que les gustan los lugares bastante soleados. Además si es posible añadirle abono conseguiremos unos colores más vivos y luminosos.
Aparte de todo la palabra margarita tiene otros usos en nuestra sociedad. Se utiliza como nombre propio femenino, también es el nombre de un cocktail de México y también de una isla situada en el mar Caribe, la conocida Isla Margarita. Por otro lado la flor de la margarita fue adoptada por el movimiento hippie entre sus iconos representativos de la libertad, la paz y el mor y solían usarla como adorno en sus vestimentas, bien naturales prendidas en el pelo como impresas en la ropa o pintadas en los vehículos, siendo muy reconocibles aquellas míticas furgonetas Wolsvagen decoradas con grandes margaritas que ocupaban todo un lateral o multitud de ellas por toda la carrocería.
En definitiva la margarita ha estado presente en diversas formas en nuestra sociedad y modo de vivir, una flor que a pesar de ser común, perdura por su belleza y robustez, además de convertirse en el juego favorito de los enamorados que contabilizando los pétalos reciben la respuesta a las dudas de si su amor les quiere o no. Como ven la margarita da mucho de sí…
Mercedes Hidalgo





