VIVIR ESTE INSTANTE (UN CUENTO PARA REFLEXIONAR)
Etiquetas: felicidad, instante, momento, reflexión, vida, vivir
Hay una historia muy bella que cuenta sobre un viajero que transitaban los caminos solo de día, y que este buen señor, cuando llegaba la noche, paraba a descansar en algún árbol que tenía cerca, mientras las demás personas seguían caminando hacia su meta o lugar donde deseaban arribar.
La actitud de este hombre de parar por la noche, llamaba muchismo la atención a las personas, ya que la mayoría de la gente, seguía caminando varias horas luego del atardecer.
El relato cuenta que el viajero que se detenía, lo hacía porque temía a la oscuridad y a la incertidumbre de la noche, jamás había caminado a oscuras y no tenía idea de lo que era experimentar una caminata nocturna.
Entonces este caminante, cuando llegaba el ocaso y el cansancio lo agobiaba, se recostaba en un árbol a esperar el día siguiente y emprender nuevamente su marcha.
Pero cuentan que una vez, una noche, lo atacó el insomnio, y por más que daba vueltas y vueltas para dormir, no podía conciliar el sueño y fue entonces que decide emprender su marcha para aprovechar el desvelo.
Cada paso que daba lo adentraba en la oscuridad, aún temeroso continuó su caminata, su temor lo llevó a estar más atento a todo lo que lo rodeaba, que en realidad apenas podía ver por la oscuridad del momento, esta observación más atenta, hizo que elevara su mirada al cielo y para su sorpresa descubre un cielo totalmente estrellado, asombrado por el hermoso paisaje nocturno y celestial, hizo que reflexionara sobre su temor a la oscuridad y a la noche.
En ese instante algo que había sido sinónimo de incertidumbre y temor pasó a ser la representación de la felicidad, debido a la noche y su paisaje, el se libera de ese sentimiento de temor, y piensa que a su vez, ese magnifico escenario desaparecerá con la luz del nuevo día.
La historia sigue y cuenta que fueron pasando las horas, y un enorme sol brillante y purpúreo comenzaba a nacer en el horizonte, este amanecer a nuestro querido viajero, le era totalmente desconocido, por darle lugar a su antiguo temor, esté nuevo evento maravilló otra vez a este hombre, y lo llenó de alegría y de esperanza.
Con esta caminata, el viajero pudo aprender algo muy importante para su vida, “el tiempo que tarda una noche estrellada en un día de sol, es tan solo un instante”
La vida es un constante devenir de acontecimientos, es un eterno fluir, el pasado no existe y el futuro tampoco, si queremos medir en una escala de tiempo, lo único que tenemos es: este único instante, este eterno presente donde podemos accionar con total determinación y certeza.
Como nuestro viajero del cuento, lo que nos parece tan difícil de sobrellevar o solucionar, en un instante puede tornarse liviano y viable, encontramos la solución y nos parece todo muy fácil y esperanzador.
En cada instante todo cambia, y como eso, también suele variar nuestra convicción, es, en un instante donde accionamos en nuestra mente, sentimiento y acción.
En un instante decidimos empezar una carrera, o nos dimos cuenta que queríamos ser padres, o alcanzar un objetivo y llevarlo a cabo.
El poder apreciar el único momento presente, tal como en la historia, nos haría reflexionar sobre la propia vida, cuantas veces nos estamos duchando y nuestra cabeza está en como resolver un problema, o estamos pensando en alguien, alejándonos a miles de kilómetros de distancia, de un instante particular.
Cuantas veces en vez de disfrutar un regalo, sea un premio o el encuentro con un ser querido, no podemos apreciar eso en toda su magnitud, porque no estamos con nuestro ser, totalmente presentes en este instante.
Solo tenemos este instante para amar, para sentirnos vivos y plenos, y para hallar todo lo que deseamos en la vida, instante a instante llegamos a ese objetivo propuesto, la forma en que lo vivas y lo sientas, dependerá de cuan valor le des a tu vida.
María Cristina Hernández.




