NO ES TAN FÁCIL
Etiquetas: Baldwin, divorciada, hijos, joven, madura, Meryl Streep, segundas oportunidades
No es lo mismo ver una típica comedia romántica americana, que ver una comedia americana protagonizada por Meryl Streep. La diferencia es clara, Meryl, a quien ya hemos homenajeado en esta web, es por sí misma un espectáculo y siempre es un placer para la vista y los sentidos verla en una película dándole a los personajes la naturalidad y originalidad que desprenden sus interpretaciones.
Nancy Meyers ( ¿En qué piensan las mujeres?)es la directora de esta película, alguien que ya tiene experiencia en est tipo de films en los que se analizan relaciones en la madurez y se tratan las experiencias vividas después de los divorcios y como en este caso la posibilidad del reencuentro y segundas oportunidades que el destino a veces nos depara.
En esta ocasión Jane (Meryl Streep) está divorciada de Jake( Alec Baldwin) desde hace diez años, con el que tiene tres hijos. Él está casado con una mujer más joven, Agnes, pero mantiene con su exmujer una relación basada en la cordialidad. En la graduación de su hijo menor ambos se reencuentran y lo que empieza como una cena divertida termina en la cama con una sesión de sexo que ninguno de los dos podrá olvidar.
A partir de entonces Jane se sumerge en un cúmulo de dudas y desequilibrio por el hecho de ser ahora ella “la otra”. Lo que para Jake resulta arrollador y fascinante para Jane en principio no lo es tanto, ya que debe debatirse entre lo que ella considera correcto y lo incorrecto pero atractivo a la vez. Enmedio de esta relación clandestina aparece Adam, el arquitecto de Jane que de manera natural se enamora de ella, así el cacao es total.
Con un ritmo dinámico que no pierde fuerza en ningún momento y lleno de situaciones comprometidas Nancy Meyers nos cuenta una historia que puede ser común y que muchos espectadores pueden verse reflejados, ya que tras un divorcio, en muchos casos el cordón no termina de romperse y existen un mar de dudas en los que las personas podemos vernos inmersos.
Meryl Streep como es habitual resulta fantástica, no pierde un ápice de sensualidad a pesar de su edad y resulta tremendamente más atractiva que la esposa joven del protagonista. Debe ser la admiración que le profesamos sus fans, pero ella se convierte en el objeto del deseo de la trama y ciertamente es el ombligo de la película. Claro que hablamos de una de las actrices más camaleónicas del panorama cinematográfico, capaz de realizar un drama con la misma maestría que un papel cómico. Luego nos encontramos con un Alec Baldwin que le saca bastante partido a sus kilos de más y que son bien analizados en esta historia, ya que a pesar de mantener aquellas facciones que tanto enamoraron a Kim Basinger, el sobrepeso le supera, aunque cabe decir que en esta película forma parte del personaje y resulta muy divertido verle reírse de sí mismo.
En definitiva es una película recomendable, para pasar un buen rato, solo o en compañía, que les sacará una sonrisa cuando menos se lo esperen…
Mercedes Hidalgo




