CUANDO LOS PROBLEMAS SON OPORTUNIDADES.

En la filosofía Budista hay una frase muy utilizada que refiere que los problemas son oportunidades y es “Transformar veneno en medicina”. Cuando todo parece oscurecer, tenemos dos opciones, lamentarnos por nuestra situación, o ver que oportunidad hay en ella.
Todos, quien más, quien menos hemos pasado por alguna situación dolorosa, pérdidas, traiciones, injusticias, que generan dolor en el alma, y hay momentos donde creemos que nadie podrá entender la situación que se está atravesando. En esos momentos donde todo parece imposible de solucionar o sostener, el budismo plantea una verdad incuestionable, que formula, trasmitiendo el conocimiento del potencial inherente en cada ser viviente en este universo.
Ese potencial está en cada uno de nosotros, y es en las dificultades, cuando se tiene la maravillosa oportunidad de manifestar tal potencial.
La vida de cada ser humano es en si, sabiduría y paz absolutas, nuestra vida alberga estas condiciones, pero nuestra mente es la que en casi toda oportunidad, no nos deja discernir en forma asertiva sobre los problemas, y nos bloqueamos sosteniendo que es lo peor o que no tiene salida.
El dolor emocional que ocasiona el estancamiento del espíritu, es terrible, no hace falta conocer ningún infierno, el infierno se manifiesta en cada momento del día, cuando nuestro sistema de creencias irrumpe negativamente y no deja salir todo ese caudal de amor, paciencia, sabiduría y felicidad, que no son mas que estados constantes en nuestro mundo interior.
¿Pero como extraer esos estados de plenitud en pleno sufrimiento incesante?
Si han tenido la oportunidad de ver la película Invictus, que es la historia de un equipo de rugby, en pleno caos de un país como Sudáfrica, donde su presidente, Néstor Mándela, pretende que su país encuentre la paz, y ve la oportunidad en un equipo deportivo, que está decadente y que la gran mayoría quiere destruir, ya que creen que no tiene ningún futuro, además en la película subyace el deseo de venganza de negros hacia blancos, luego de tanta invasión y opresión.
Esta película basada absolutamente en hechos reales, es una muestra real del principio budista que dice “Transformar veneno en medicina” Nadie vio oportunidad en el equipo, pero un hombre que estuvo casi 30 años en la cárcel, donde solo vivió dolor y discriminación, donde aprendió de sí mismo, y usar el dolor como combustible para la transformación propia y de su pueblo, este hombre sí podía ver el potencial en los otros, el podía ver, porque había vivido el terror de la ignorancia y el desconocimiento del alma humana. El equipo a través de sus intervenciones llenas de entusiasmo y esperanza logra vencerse a sí mismo y vencer en un mundial realmente difícil.
Claramente Mándela vio esos lamentables sucesos de su vida y su país, en oportunidades reales de cambios. ¿Porqué un hombre luego de padecer dolor, encarcelamiento, discriminación y la difamación, sale de la cárcel a perdonar a sus enemigos y hace de cada acto cotidiano, un momento de paz?
Porque entendió el poder que hay en el alma, comprendió que el ser humano desconoce su real naturaleza que es ser pacifico y feliz.
En las peores horas de su vida, el pudo comprender que en su interior yacía un ser invencible, y que ninguna circunstancia podía vencerlo, decidió vencer su propia negatividad y mostrarse a si mismo y al mundo, la gran verdad, el ser humano es invencible.
El segundo presidente de la organización laica budista, Zokka Gakai, decía “Auque en este momento usted sienta que ha sufrido una pérdida, si persiste en la fe, podrá recuperar lo que perdió y multiplicarlo diez veces. A esto se refiere el budismo del Daishonin cuando habla de “convertir el veneno en remedio”
La fe en nosotros mismos es la clave, ya que el universo que todo lo creó, nos ha hecho a su imagen y semejanza, tenemos la misma información del cosmos, somos un trozo maravilloso de potencial creativo, entonces el que no duda de su real naturaleza, difícilmente se deje perturbar por hechos negativos, si bien muchas de las dificultades son causados por nosotros mismos, por no saber o por irresponsabilidad, hay también hechos que son injustos, porque creemos que no hicimos nada para merecer semejante dolor, sea injusto o no lo que se esté atravesando, es la fe, que esta palabrita significa “Fiel” o sea ser fiel a uno mismo, creer con fidelidad sin claudicar en ningún momento, que somos cien por ciento responsables de nuestra vida, y que podemos absolutamente trascender cualquier circunstancias dolorosas, y salir victoriosos, como dice el poema que inspiró a Mándela. Salir INVICTOS, para manifestar la grandeza del alma humana.
María Cristina Hernández.




