DULCE Y CON SABOR A…FRUTILLA
Cuantas veces nos preguntaron de niños, ¿de qué sabor te gusta el chicle?… Parada frente a un kiosco, recuerdo la felicidad que me producía que mis padres me compraran esa golosina increíble, y la pregunta obligada era siempre la misma, ¿de qué sabor de menta o de frutilla?, ya que antes eran los sabores que había.
Pero en realidad lo que no nos preguntamos nunca es de donde sale el chicle, de donde es originario, cuando apareció por primera vez…
Su origen fue entre los Mayas y Aztecas. Pero en 1869 Thomas Adams de Estados Unidos, obtuvo la patente para su goma de mascar. Dos años más tarde la comercializaba en masa.
Pasó el tiempo y la industria del chicle creció y se hizo próspera.
En la actualidad el ingrediente principal del chicle son polímeros derivados del petróleo.
Antiguamente solo se usaba la resina de un árbol, ahora no se usa más debido a sus altos costos.
La goma base está compuesta por parafina, glicerina, aceites vegetales, antioxidantes.
Conociendo más acerca del árbol del chicle…
El árbol se llama Chicozapote.
Llega a más de 40 metros de altura, su tronco acanalado en la base, tiene 1,5 metros de diámetro.
Originario de México, al árbol se le realizan varios tajos para que drene su resina.
La resina líquida se recoge en un recipiente y luego se limpia de impurezas.
Esta tarea es realizada por el “chiclero” que con un machete se encarga de extraer la savia del árbol.
Su elaboración…
A la goma base se le agrega glucosa, saborizantes y colorantes. Se cocina a una temperatura de 90 o 95° C. Luego se realiza el alisado, que es cuando la masa es llevada a un “extrudidor”, de allí sale una lámina de 3 cm.
Se le practica el “corte” con rodillos, donde se le da al chicle el tamaño deseado y se lo troquela.
Más tarde se lo empaqueta, previamente las hojas son apiladas. Se las empaca con mucha velocidad.
Masquemos tranquilos…
Durante años hemos oído decir que comer chicle era malo para los dientes, que al consumirlos tendríamos caries. Pero las cosas fueron cambiando. Ahora hay odontólogos que afirman que comer chicle sin azúcar, no trae caries sino que además es saludable y beneficioso para la dentadura.
También aseguran que es bueno porque ayuda a generar saliva con lo cual se previenen las caries.
El calcio de la saliva ayuda a reconstituir los dientes.
Antes los odontólogos recomendaban cepillo y una buena crema dental, ahora es hilo dental, cepillo y mascar chicle sin azúcar.
¿Qué paradoja no?… Pensar que docentes, padres, odontólogos nos decían que no debíamos comer chicle porque era malo para nuestros dientes y la salud bucal. Hoy las cosas cambiaron tanto que hasta nos invitan con las publicidades a mascar chicle “sin azúcar” en pro de una buena dentición.
Ojala llegue el día en que inventen la forma de no ir más al dentista, cuantos malos ratos y llantos de nuestros niños nos ahorraríamos ¿no?.
Creo que se viene un cambio de mentalidad. Esta nueva generación que creció con un mensaje diferente al nuestro, ojala sepa aprovechar lo bueno que ofrece este producto.
A nosotros no nos fue fácil crecer con tantas privaciones respecto a los dulces y a los chicles específicamente, pero pudimos entender porque nuestros mayores nos cuidaban tanto.
Los dientes hay que cuidarlos como un tesoro, son pequeñas perlas blancas que se tienen para siempre, solían decir las abuelas, que razón tenían ¿no?.
Lo importante: comamos sin culpa ahora que podemos, el chicle es saludable y beneficioso para nuestros dientes.
Karina Herrera.





