UNA LARGA CADENA,Y A VECES NO DE FRIO…
Cuantas veces nos pasó comprar en los supermercados y esperar una hora o más hasta que la cajera nos cobró. Luego llevar los artículos al auto y colocarlos en el baúl hasta nuestro domicilio, que a veces no es muy cerca.
Entonces pensemos cuantos minutos, u horas pasaron desde que el alimento se quedó sin la famosa cadena de frío.
Es útil pensar esto ya que cada alimento, necesita tener un frío determinado.
Si a esto le agregamos que es un día caluroso, de verano, con temperaturas muy altas, estaremos frente a un verdadero problema.
Los alimentos atraviesan un largo proceso desde su elaboración, almacenamiento y transporte hasta llegar a nuestras heladeras o freezer.
Todos los alimentos perecederos requieren ciertos cuidados para que se mantengan en buen estado y poder ser consumidos. En especial los lácteos y las carnes por ser los más vulnerables.
Si la cadena de frío es interrumpida, el calor favorece la elaboración de gérmenes patógenos, los cuales pueden provocar contaminación inmediata en los productos y desembocar en cuadros de intoxicación para las personas.
También el frío es la forma de mantener y preservar su olor, sabor y textura.
Los sitios de venta
Hay muchos lugares que no tienen en cuenta lo importante e imprescindible que resulta preservar la cadena de frío, hacen oídos sordos a las recomendaciones de especialistas en el tema, burlan las multas y hasta apagan las heladeras expendedoras durante algunas horas, sin pensar en el daño que ocasionan al alimento y a su futuro comprador.
Sumamente importante es la temperatura de las heladeras o de los productos congelados.
¿Sabias que?…
Si has encontrado cristales de hielo en los alimentos congelados, es un indicio de que los mismos fueron descongelados y vuelto a congelar.
Otro caso es cuando la consistencia del producto congelado envasado es blanda.
También hay que chequear que el envase no tenga gotas de agua, y así corroborar que mantuvo la temperatura adecuada.
Es sabido que los alimentos pierden una hora o más en ser trasladados desde el lugar de compra hasta nuestro hogar, según los especialistas esto no sería perjudicial para el consumo si no hace una temperatura altísima.
Y en casa que debemos hacer…
En casa debemos prestar atención a la conservación de los mismos.
La manera correcta es una vez de descongelado el producto consumirlo de inmediato, y no volver a congelarlo.
Es aconsejable no exponer a los mismos a temperaturas variables para que no se deterioren y no proliferen los gérmenes.
Recordar que hay productos lácteos, en especial la leche, que una vez abierta deben ser consumidos durante las 24 horas, de lo contrario debe ser hervida antes de su consumo.
La temperatura de la heladera también es un tema importante. Debe estar entre los 4° y 8°, la del freezer a -18°.
Para tener en cuenta…
Comprar en sitios confiables y seguros.
Tocar el producto para ver si se encuentra frío.
Controlar la fecha de vencimiento siempre.
Los alimentos no perecederos son los que no tienen riesgo.
Conservar la comida cocida siempre en la heladera.
Importante evitar el contacto de las carnes crudas con los alimentos listos para consumir.
Especial atención en verano con la cadena de frío.
Es importante que tomemos conciencia de la importancia del cuidado de la cadena de frío y los riesgos que implican el corte de la misma a nuestra salud y la de nuestra familia.
Karina Herrera.






En Eurofrits mantenemos la cadena del frío en todo momento, probad nuestros productos congelados y vereís la diferencia de calidad con otros que hayaís probado. Productos Congelados(Citar) (Responder)
Deje su comentario!