Poesía »
Certezas vislumbrantes sin la pena de la muerte
cabezas altivas que no saben de la gente
tu eres ese ser divino de la naturaleza enfadada
tu eres mi Dios de la naturaleza en calma
Tu fuerza es muy poderosa
te llaman las olas
y aunque a veces no entienda te reclama mi persona
Porque no te demuestras reflejando tu luz
en un rio, en la playa, en mi sendero de curvas dudosas
mírame aunque sea un segundo
dame una esperanza azul
dame una esperanza verde
dame tu color, tu luz
mírame y hazme saber que estás ahí cerca de mi ser
mírame y hazme …




