“COEFICIENTE” INTELECTUAL, ¿QUÉ ES?
Nada. El “coeficiente intelectual” no existe como concepto en español, no es nada, y, mucho menos, aquello a lo que se refieren las películas, los doblajes y todos aquellos que utilizan la expresión para referirse a la capacidad intelectiva de una persona.
Desgraciadamente, sucede que el diccionario de la Real Academia (RAE) ha traducido torpemente el concepto del inglés, intelligenz-quotient. Quotient no significa coeficiente, sino cociente.
Coeficiente es el factor constante que multiplica una expresión, situado generalmente a su izquierda.
Si lo que queremos es consignar la inteligencia relativa de una persona, debemos dividir la edad mental de esa persona EM entre la edad cronológica EC. Generalmente se multiplica por 100 este resultado. Así, si una persona cuenta con una edad mental igual a su edad cronológica, el resultado de dividir ambas cifras será igual a 1, que, multiplicado por 100 nos dará 100. Es decir, esta cifra indica la inteligencia de una persona acorde con su edad, una inteligencia normal.
La gente suele ignorar que esta prueba de medición sólo se realiza en niños y, con condiciones, en adultos.
El cociente intelectual fue introducido por W. Stern en 1912. Una manera científica y también divertida de medir nuestra principal condición como humanos: la inteligencia. Actualmente se ha extendido ampliamente otra definición. Así, el CI, cociente intelectual, designa la relación entre el nivel de inteligencia de un individuo y el promedio de inteligencia de los individuos de su edad.
El test de Stanford-Binet ha formado las siguientes calificaciones según los resultados.
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CI Grado de inteligencia
Más de 1,40 superior
1,20 – 1,39 muy buena
1,10 – 1,19 buena
0,90 – 1,09 media
0,80 – 0,89 mediocre
0,79 – 0,79 deficiencia ligera
Menos de 0,70 debilidad notable/idiotez
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Hace muchos años que conozco la disgresión y sin embargo ha sido ahora, mientras escribía este artículo, cuando me he percatado del error en el mismo diccionario de la Real Academia Española. Véase en la parte inferior de la página: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=intelectiva
A continuacíon, me propongo mandar el artículo a la misma Academia para que lo tenga en cuenta, así como al Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España. ¡Con la cantidad de veces que he oído yo el error, auspiciado por el diccionario!
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LA INTELIGENCIA EMOCIONAL, ¿SABES QUÉ ES?
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Sinceramente, no quiero pecar de prepotencia, pero ya me he cansado de oír en la calle ciertos conceptos psicológicos mal utilizados. ¡Claro, queda tan bien hablar de la inteligencia emocional! Como nadie sabe qué es, pues todo el mundo lo utiliza y todo el mundo lo es. Inteligente. Oímos a algunos afirmar de sí mismos que son poseedores de una maravillosa inteligencia emocional. Podemos creerles. Yo quiero a mis amigos, pero, ¡por Dios!, otra cosa es la propiedad con que utilizamos los conceptos. Sí, una cosa es hacer uso del cariño para bañar con dulces las apariencias y otra muy distinta la verdad, sencillamente, la verdad.
La inteligencia se mide, básicamente, bajo el enfoque de dos criterios. Por un lado, y de toda la vida, hemos hablado de la inteligencia intelectual. Aquella que nos lleva a conclusiones válidas. Es decir, tomamos una verdad y otra, las juntamos, y nos proporcionan una verdad nueva. ¿Lo recuerdas? Un silogismo es básicamente lo que conforma un argumento lógico. Consta de dos premisas y una conclusión. Bien.
¿Y la inteligencia emocional en qué consiste? Básicamente, en saber dominar nuestras emociones, en saber detener el odio y no ahogarnos en el amor, en contener la rabia o frenar la ilusión desmedida. Es así de fácil. Nuestra inteligencia intelectual nos puede dictar, sabiamente, que la acción llevada a cabo por tal persona o por nosotros mismos se aleja de los modelos naturales. Esto nos proporcionará un mal sabor de boca. Justo aquí se inicia la inteligencia emocional. Esta sensación nos va a condicionar la voluntad. Si deducimos que un tipo o tipa ha matado a otra persona, entonces el atentado contra la equidad y una emoción desmedida, tal es la pasión, puede conseguir que uno mismo, o una muchedumbre, quiera devolver al asesino aquello que ha usurpado. La vida de otro. Y matarlo. ¿Qué conseguirías? Ponerte al mismo nivel que el asesino. Ser un asesino. ¿Por qué? Por no haber sabido dominar tus emociones. Has pecado de ser un “tonto emocional” y has acabado asesinando. Después, alguien con tu misma inteligencia emocional querrá matarte a ti también…
De alguna manera, la inteligencia emocional se mide por el grado de madurez que adquieres con el paso de los años. La pasión, esa idolatrada bestia que lleva a cometer muertes y palizas y violaciones, muchas veces en nombre del amor, es el colmo de la tontería emocional, de la estupidez afectiva. Otra cosa muy distinta es saber amar, es decir, guardar el equilibrio a la hora de reaccionar ante las verdades y las mentiras. Avisarás entonces a la inteligencia intelectual a urdir un plan para solucionar el problema. Y lo solucionarás. Como ya he dicho y repito porque es interesante repetirlo, el arrebato, la pasión, ante un asesino o ante la mujer que amas, puede llevarte a cometer errores tan graves como aquellos que denostas.
La sabiduría popular conoce estos argumentos; dice: “Si te ofenden, antes de responder, cuenta hasta diez”. Pero los tontos no cuentan. Ni hasta diez ni hasta tres. Ofendidos, los tontos emocionales arrancan con sus prejuicios (porque hay gente mala pero no tanta como creemos), arrancan, digo, la inocencia a la que todos tenemos derecho.
Así pues, no te dejes llevar por el arrebato, por la pasión. Ni en lo malo ni en lo bueno. Porque enamorarse de o adorar desmedidamente a alguien es la peor condena que te puede caer encima. Utiliza tu inteligencia (ambas inteligencias, la emocional y la intelectual), huye de los extremos y sé una persona entera, completa, íntegra.
SOLEDAD (CUANDO SE INSTALA EN LA VIDA) 1ª PARTE
Saberse solo/a para muchos es un estado ideal, porque son momentos de total encuentro consigo mismos, de relax o simplemente un estado de tranquilidad donde nadie irrumpe, donde no hay algo externo que perturbe la mente. Pero para otras personas, la soledad es una enemiga que acecha todo el tiempo y en cualquier parte, ese tipo de soledad, es constante, todo parece terrible y agotador.
Estar rodeados de gente o actividades, no alcanzan para llenar el vacío de la vida en estas personas, que sufren terriblemente y no saben que hacer.
Muchas de estos seres, no se atreven a hablar de lo que les pasa, no salen de sus lugares, y cada vez se sienten más solos y aislados de la vida en general,
Pueden trabajar y seguir una vida cotidiana pero en el fondo todo carece de sentido y no hay nadie que pueda entender lo que pasa, nadie está allí, solo un gran vacío llamado “soledad”.
¿Cómo entonces hay gente que se siente tan bien solo/a y otra gente sufre tanto la soledad?
Las causas pueden ser múltiples, desamor, decepciones en las relaciones, depresión, baja tolerancia ante lo eventos en general, estrés, visión de túnel, (o sea ver solo el lado negativo de la vida,) hasta estrés pos traumático, (un evento negativo que ha conmocionado la vida y que desata una serie de síntomas que perturban el diario vivir.) Pérdidas o fallecimientos de seres queridos, o baja autoestima, podrían ser algunas de las causas.
Fisiológicamente hablando, las mujeres que sufren alguna enfermedad, como el problema de tiroides, provoca alteraciones en el sistema emocional y mental, las alteraciones hormonales, síndrome pre – menstrual, también son algunas significativas. Se ha comprobado que las enfermedades tienen origen en la mente, estar mucho tiempo en situaciones estresantes, generan trastornos orgánicos, hasta inclusive la muerte en algunas personas.
Hay muchos factores significativos para abordar en este tema, pero la historia de cada individuo es única, por eso se recomienda la consulta con un profesional que pueda ayudar, orientar en este campo.
Hace poco una lectora me contó que consultó a un psicólogo y este en vez de ayudarla, la invitó a salir, ella muy decepcionada me dice que quería que la orientara, que no buscaba una pareja, debido ha esto, no confiaba en la terapia, cuento este episodio, porque la búsqueda de ayuda, cuando estamos pasando por situaciones dolorosas, puede jugarnos en contra, o sea, por buscar soluciones, encontramos peores resultados, eso ocurre porque cuando se está muy mal, nuestro sentido común y nuestro sistema de resolución se ve afectado, hay un bloqueo en los canales creativos, el potencial que se tiene para resolver, no fluye, por esto mismo, cuando estamos muy mal y queremos encontrar ayuda, en el caso de mujeres por ejemplo, es buscar terapeutas del mismo género, hay que recordar, que en toda comunicación con otros, las relaciones humanas juegan un rol muy relevante, por eso idealizar al médico o al psicólogo, al amigo o amiga, como al líder religioso, es natural, cuando se está pasando por procesos de dolor emocional, y creemos que son el único salvavidas posible, y olvidamos que son seres humanos falibles y que pueden equivocarse.
Es preferible entonces, buscar recomendaciones sobre la persona que nos va a contener por un tiempo, sobre todo cuando se trata de salud, los grandes títulos a veces no son garantía, ni las grandes corporaciones tanto religiosas o de sistemas de salud. Lo mejor es investigar, hay muchas personas que están haciendo grandes aportes en materia de salud mental o física, hay gente trabajando en iglesias o centros comunitarios, gente que incursiona en terapias alternativas, gente que realmente es responsable y se involucra de corazón a la tarea de acompañar procesos dolorosos. Hay profesionales de todo tipo, buscar referencias y si hallamos un lugar, pero no nos convence del todo, lo mejor es seguir buscando hasta encontrar donde realmente nos encontremos bien en todo sentido.
Cuando se cree que la soledad se ha instalado en la vida, lo peor que puedes hacer es seguir viendo todo eso que no te gusta, porque estas poniendo tu energía en una parte de la realidad, el ver solo lo negativo, te impide observar todo el potencial que hay en tu vida, ese potencial es lo que necesitas re-descubrir para salir de tu invasiva soledad, como diría mi maestro Daisaku Ikeda “sal de tu cómoda incomodidad”
Te invito a leer la segunda parte.
María Cristina Hernández.
Etiquetas:relax, soledad, traumático —
SOLEDAD (CUANDO SE INSTALA EN LA VIDA.) SEGUNDA PARTE
Habíamos evaluado el tema de la soledad, algunas posibles causas, vimos que la historia personal de cada individuo, es particular e intransferible, por eso se aconseja consultar a un profesional o persona de confianza, también vimos que hay decepciones en esa materia, para evitarnos otro mal, en el caso de las mujeres, consultar a personas de confianza, en lo posible que sean de su mismo genero, no solo porque se pueden evitar, algún mal entendido como el que me escribió una lectora, es porque además, una persona del mismo género, podría entendernos mejor, al vivenciar la vida desde ese aspecto.
Les hablé de mi maestro de vida Daisaku Ikeda, el es un filósofo humanista y habla del potencial humano constantemente, he invita a las personas a “salir de su cómoda incomodidad” ¿Cómo lograrlo entonces? ¿Cómo se sale de un terrible momento de soledad? ¿Cómo hay personas que necesitan estar solas y otras quieren desesperadamente a alguien en su vida, porque la soledad los acecha?
En la primera parte conté sobre algunas causas, quisiera quedarme con la VISION DE TUNEL, que es algo muy habitual en personas que están mal.
La visión de túnel, no es mas ni menos que ver un solo lado de las cosas, ver solo lo negativo de la vida, y cuando eso sucede, pensamos, sentimos y actuamos en forma negativa, todo es terrible, y aquí aparece algo significativo a tener en cuenta, la “TREMENDIZACION” maximizamos los eventos, son terribles, imposibles, increíbles y todos los “íbles” que puedan haber. Entonces no podemos ver con claridad la vida, no podemos apreciar nuestros valores y talentos, no podemos desarrollar o perdemos la capacidad de disfrute.
Otro detalle en la visión de túnel puede ser la “MINIMIZACIÓN” es como la tremendización, pero al revés, minimizar los eventos, empobrecerlos por demás, no dar valor a las cosas, verlas siempre menos que otras, o verse disminuido, carente, o simplemente no ver que tiene de positivo el momento.
Un ejercicio que realizo con personas que me consultan es que, pongan un tubo en un ojo y ver por ese tubo ( puede ser un rollo de papel, o esos rollos que vienen en el papel higiénico o servilletas) les digo que se tapen un ojo con una mano y con la otra sostengan el rollo y miren por el, entonces les pido que observen un objeto colgado en la pared, y que por nada muevan la vista de ese objeto, les cuento mientras miran a un punto fijo, que les haré preguntas y que me tienen que contestar siempre mirando aquel objeto, pregunto entonces por ejemplo, si pueden ver un cuadro que hay en al habitación, si pueden apreciar los libros de la biblioteca, pregunto como es el bolígrafo que tengo en al mano y donde está la ventana o la puerta, ellos contestan obviamente que no pueden ver nada de lo que estoy describiendo, pregunto entonces ¿porqué? A lo que obviamente también responden, “no puedo porque estoy fijando mi vista en este objeto”. Es ahí donde les pido que dejen el rollo o tubo, que por favor, me señalen con un dedo, todos los elementos de la habitación que les describí y que no pudieron ver, las personas encuentran cada objeto, girando su cabeza o moviéndose del propio lugar para descubrir donde está cada cosa.
Pregunto una vez mas ¿porqué ahora lo pueden ver y que hicieron para lograrlo? La respuesta que me dan siempre también es obvia, me dicen que es porque se sacaron el tubo y dejaron de ver solo un objeto, pero que además, tuvieron que moverse en algunas ocasiones del lugar donde se sentaban, para apreciar cada cosa que le había descrito anteriormente.
Este ejercicio enseña mucho de lo que hacemos con nuestra vida, si solo focalizamos la soledad, todo lo que se focaliza aumenta, parece como la gran protagonista o única protagonista en el escenario de la vida, pero la realidad, no es solo eso, todo problema en general, atrapa la atención de la persona y por momentos adquiere tanta importancia, como cuando se tiene un tubo en un ojo y otro ojo tapado, no se puede ver mas que eso, y mientras solo se mira el problema, hay un sin fin de posibilidades escapándose frente a nosotros.
Sea cual fuese tu problema, probá por un momento girar tu atención de lo que no hay, y buscá, investigá, descubrí todo lo bueno que hay dentro de ti, con ayuda o simplemente, empezando ha aprobarte más, creer en ti, basta con salir un rato cada día de la silla de la queja, y empezar a observar como otros lograron salir adelante, y buscar tu propia salida, la mas adecuada para ti, ojala encuentres tu propia salida, nadie mas que tu sabe lo que necesitas, recuerda que todo empieza por una decisión, M, Luther King decía que no hacia falta ver el final de la escalera, solo tienes que dar el primer paso y todo se irá revelando en la marcha.
Cuéntame tu experiencia y gracias por llegar hasta aquí.
María Cristina Hernández.
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MALTRATO VERBAL

El derecho a expresarse libremente, tiene como cualquier derecho, que mi libertad puede ser utilizada sin lastimar o perjudicar a lo que me rodea. Pero en cuanto a la libre expresión, hay quienes creen que pueden decir lo que quieran, sin tomar en cuenta el daño irremediable que ocasionan, creen que únicamente, pegar físicamente o privar de la libertad a una persona, son actos violentos, pero no es tan así.
Se ha comprobado el poder que tienen las palabras desde que estamos en el útero materno, vamos creciendo e incorporando a lo largo de nuestras vidas, palabras que se transforman en sentimientos y van formando de alguna u otra manera la identidad o personalidad del individuo.
Se habla de la violencia que reina en ciertos momentos en diferentes lugares, pero poco se habla de lo que quizás, sea el comienzo de cualquier mal entendido, o hasta la guerra en si, que es la falta de diálogo o la mala emisión de las palabras.
Los niños y las mujeres son las principales víctimas en este aspecto, lamentablemente estos niños serán golpeadores verbales, en ambos géneros, estarán los que serán víctimas o los que serán victimarios. Todo lo que se trasmite en el ser humano es la siembra para luego cosechar, es lamentable, pero hemos conquistado como raza humana, varios conocimientos que nos permitieron avanzar y evolucionar tecnológicamente y científicamente, pero aún no se ha invertido la suficiente energía y tiempo, para ir hacia el interior humano, y todo lo que acontece emocionalmente a este.
La violencia que hay en algunas personas, sus bocas, son un fracaso humano a lamentar, que ocasiona reales trastornos emocionales y psicológicos a los depositarios de semejantes palabras.
La ignorancia, el desconocimiento de filosofías de vida que lleven a crear y potenciar valores humanos, es la clave en toda contienda.
Las personas que maltratan, son personas arrogantes que en el fondo tienen una inseguridad acentuada, cada acto de violencia de cualquier tipo es ocasionada por “potentes impotentes”.
Están lo que tienen real intensión de hacer daño, y largan sus misiles cargados de ira, en tono tranquilo y hasta sarcásticamente, sin sentir remordimiento alguno, el depositario de estas bélicas palabras, tienen una característica en general, o son niños que están en formación y no se enfrentarán a su victimario por obvias razones, o son en mayor medida, mujeres con una muy baja autoestima, también anclada valla a saber desde que etapa de su infancia.
Para que halla una guerra, tiene que haber dos bandos implicados, en el maltrato verbal, ocurre lo mismo, hay quien emite y quien cree que es lo que merece recibir, sea conciente o no de tal evento.
Hay otro maltrato, que también tiene que ver con la comunicación y es parte de la violencia, que es la “indiferencia” o la falta de palabras, el silencio puede ser utilizado por los que maltratan, como castigo, para hacer sentir dolor.
Están aquellos que sutilmente dan vuelta todo lo que su pareja o familia dice, para sacar beneficios propios o simplemente para hacer sentir al otro disminuido, en realidad estas personas son muy manipuladoras y tratan por todos los medios verbales, de convencer o lastimar a su semejante.
Pero si observamos con atención, están aquellos manipuladores, que no lastiman en el momento, o sea, van enroscando a su víctima para que satisfaga sus deseos, y la manipulación es tan sigilosa, que pasa mucho tiempo, sin ser detectados, pero tarde o temprano la máscara cae, o la persona simplemente está tan agotada, que no quiere continuar más en las garras de estas personas seductoras o arrogantes.
¿Cómo saber si estamos en un vínculo de manipulación y maltrato verbal?
Si bien algunos de estos individuos son muy difíciles de detectar, porque muchos de ellos se refugian en una gran seducción, los peligrosos en realidad, pueden que sean los mas instruidos curricularmente, el mayor dato para la pesquisa si estamos o no en un círculo de maltrato de cualquier tipo, es observar nuestra vida, es observar si puedo ser libre en todo aspecto instrumentalmente. Si puedo decir lo que siento y el otro puede o no estar de acuerdo, pero me escucha. Si puedo entrar y salir libremente de casa, sin tener miedo a lo que el otro piense o diga, si realmente cuando estoy molesta puedo expresar mi decepción o duda. Todo esto es mas que importante a la hora de saber, si soy víctima de maltrato, o soy la que está controlando y no dejando “SER” a otro.
Hay muchos grados, todos varían según la idiosincrasia, historia o vivencias de cada persona, pero la base como fuimos viendo en esta nota, esa base tiene como raíz, la ignorancia del potencial humano, esos valores que pueden re-surgir en cada persona, tanto sea víctima, o sea victimaria.
Todos podemos ser mejores personas si podemos auto-observarnos, y hallar aquello que creemos no tenemos, o dejar hábitos que nos perjudican en todo sentido.
La violencia o maltrato, existen porque hay una ignorancia de lo maravillosa que es la vida y la falta de gratitud y valor a la misma.
María Cristina Hernández.
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